EL PODER DEL DECRETO
Por Profeta y Maestra Alejandra Quirós
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DECRETOS DEL INFIERNO (cont... )

  1. Decretos de ruina, miseria, pobreza.

Este tipo de decretos tienen que ver con la iniquidad, familias enteras viven bajo decretos de miseria, esto no solamente tiene que ver en el ámbito financiero. La miseria también opera desde el área espiritual. El libro de Ezequiel nos dice en su capítulo 18 como es necesario apartarnos de la iniquidad que trae la ruina.

Ezequiel 18:30-31

Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor. Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina.

Debemos de pedir perdón por la iniquidad que venimos arrastrando, para que esta no sea causa de ruina en nuestras vidas. Anulemos esta acta de decretos en el nombre del Señor.

  1. Decretos por palabras de maldición.

Estos decretos son establecidos por palabras que muchas veces son decretadas por personas en autoridad.
En la Palabra tenemos el caso de Jacob que emitió una maldición sobre su esposa Raquel sin saberlo. Al declarar en contra de aquel que tuviese en su poder los ídolos de Labán  maldijo a Raquel con muerte por causa de que esta los tenía, meses después ella estaba muriendo en el parto de Benjamín.

Gen 31:32-33
32 Aquel en cuyo poder hallares tus dioses, no viva; delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tenga tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.

Gen 35:16-21
Después partieron de Bet-el; y había aún como media legua de tierra para llegar a Efrata, cuando dio a luz Raquel, y hubo trabajo en su parto. 17 Y aconteció, como había trabajo en su parto, que le dijo la partera: No temas, que también tendrás este hijo. 18 Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió), llamó su nombre Benoni; mas su padre lo llamó Benjamín.   19 Así murió Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, la cual es Belén..

Es importante conocer que el papel de autoridad debe de ser para bendecir y no para maldecir.
Es triste observar como en ocasiones  los líderes espirituales en las congregaciones cristianas se atreven a maldecir a algún miembro que sin causa de pecado decide ir a otra congregación también cristiana. Una cosa es irse de un lugar por diferencias determinadas como en el caso de la separación de Pablo y Bernabé por causa de Juan Marcos, pero otra cosa sería  Bernabé quien era un hombre de mayor madurez que Pablo se hubiese puesto a maldecidlo por causa de que no había guardado la fidelidad hacia él ya que Dios lo había usado desde un principio para ayudar al recién apóstol Pablo. Realmente es importante que si Dios nos da autoridad nunca nos enseñoreemos de las almas que solo le pertenecen al Señor. El intercesor nunca debe de tratar de controlar a alguien con su oración diciendo que si no se hace una cosa u otra entonces vendrá maldición. Dejemos los juicios al único Juez y si somos autoridades que esta sea ejercida por el ejemplo y no por el espíritu de temor al hombre que con nuestras acciones o palabras podamos sembrar en los hermanos ya que de esto daremos cuentas al Señor.

Hechos 15:36-41
Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. 37 Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; 38 pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. 39 Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, 40 y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor, 41 y pasó por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias.

1 Pedro 5:2-4
2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 4 Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

 
 
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