EL PODER DEL DECRETO
Por Profeta y Maestra Alejandra Quirós
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En el Reino de Dios debemos entender que el Señor nos ha dado el poder para ejecutar y establecer los decretos que el Padre ha anunciado por medio de la victoria de Jesucristo en la cruz y en Su resurrección.

Decreto (lat. -tu ) m. Decisión tomada por la autoridad competente en materia de su incumbencia, y que se hace pública en las formas prescritas: ley, disposición de carácter legislativo que, sin ser sometida al órgano adecuado, se promulga por el poder ejecutivo, en virtud de alguna excepción circunstancial o permanente, previamente determinada. loc. adv. fig. Por real decreto, a la fuerza, porque sí, obligatoriamente.
(Datos tomados de la Enciclopedia Electrónica Microsoft Encarta 2002)

Un decreto espiritual es una orden judicial dictada por el Señor que al ser anunciada por sus santos debe de ser ejecutada con prontitud y exactitud.

Al ejecutar un decreto estamos estableciendo los parámetros del Reino de los cielos para nuestras vidas, familias, finanzas, vida espiritual, trabajo secular, negocios, etc, para que todo esto funcione de acuerdo a lo establecido por el Señor en Su Palabra y traer la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas. Cuando nosotros decretamos la Palabra esta toma vida y cumple el propósito para lo cual la estamos enviando.

El poder del decreto lo vemos plasmado en la Escritura cuando se hace referencia de la higuera que fue seca por causa de que Jesús emitió un decreto.

Mateo 21:18-22
18 Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. 19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. 20 Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó en seguida la higuera? 21 Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.   22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.

Indefectiblemente para emitir un decreto debemos de tener fe para que las palabras que salgan de nuestra boca sean enviadas con poder creativo o bien con el poder para destruir las obras de satanás.

En el caso de la higuera los discípulos vieron a la mañana siguiente como esta se había secado, posiblemente la sabia dejó de fluir en el momento en que Jesús promulgó contra ella, de más está por decir que cuando emitimos un decreto algunas veces   lo veremos ejecutado de manera inmediata pero otras veces no será así, pero de algo debemos estar seguros y es que no importa cuanto tiempo se tarde en cumplirse la Palabra esta se cumplirá.

 

 
 
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